El 2008 ha sido para el mundo un año bastante ajetreado, la verdad.
Ha sido el año de las elecciones de Obama. Aunque, ¿ha sido realmente UN AÑO? Porque la verdad es que las elecciones de EE.UU. han sido más largas que cualquier otra cosa... No quiero ni imaginar qué pasaría si en España las elecciones durasen lo mismo que allí. No creo que ningún político tuviera fuerzas, o ganas, de aguantar hasta el final...
Ha sido el año en el que Europa alucinó al ver a Chikilicuatre con su guitarrita en Eurovisión aunque, sinceramente, para cosas freaks, el pavo irlandés era mucho mejor.
El año en el que nos dejó uno de los grandes. El actor, conductor de fórmula 1, cocinero de salsas varias, y quién sabe cuántas cosas más, Paul Newman. No sabes qué disgusto se llevó mi madre...
El año en el que media España se ha reído del niño de "es una fiessshta". Allá donde estés, espero que no hayas recibido muchas collejas por el anuncio, cosa que, por otro lado, me parece muy improbable.
Musicalmente, el año de la separación de La Oreja, el cambio de look de Melendi, el "I kissed a girl", del regreso (parece que siempre está regresando) de Britney, de Amy Winehouse y su "Rehab"...
El año de la rata ha sido además el año de los Juegos Olímpicos, de la crisis, de la liberación de Ingrid Betancourt y de la Expo de Zaragoza. Y, por último, pero muy importante, también ha sido el año de Wall-e y su inseparable cucaracha.
2008 PARA MÍ:
Recordaré siempre el 2008 por ser el año de Venecia. El año en el que por fin conocí Venecia. Ya puedo hacer un tachón en mi lista mental de "cosas-que-hacer-antes-de-morir". Gracias, R, por llevarme ;-)
También ha sido el año en el que la familia se ha ampliado con un nuevo miembro de cuatro patas. Iba a llegar en el 2009, pero la madre naturaleza no ha podido esperar al 5 de enero, y los Reyes se han tenido que adelantar. Vary, bienvenido a la familia.
2008 también ha sido el año en el que dejé un trabajo horrible y encontré uno mejor. El año en el que visité a mi hermana en Londres, y me la traje de vuelta a casa.
Ha sido el año en el que descubrí a Kate Nash y su Mariella. A mis suegros. A la pequeña Sophie Moll de la mano de Arundhati Roy (¡qué gran dios, El Dios de las Pequeñas Cosas!). El año en el que probé por primera vez un gofre, gracias también por esto, R.
El año de los madrugones por culpa de la autoescuela. De Juno, su tripa y su teléfono-hamburguesa. De los chicles melón. De las Coronitas en el balcón y de los miércoles de pizza (cruzo los dedos para que esto último se mantenga en el 2009).
En fin, haciendo balance, el 2008 ha sido para mí un buen año. Esperemos (estoy segura de que lo hará) que el 2009, o año del búfalo, siga viento en popa.
